A día de hoy se puede encontrar en el mercado una inmensa oferta de porteros automáticos con precios que varían enormemente según sus características. Esto, sin embargo, no siempre ha sido así, aunque se trata de un invento que ya ha cumplido más de un siglo. Si te interesa la historia de este práctico aparato, hoy vamos a repasar algunos de sus momentos clave.

En 1894, Kellogg patentó su teléfono intercomunicador, más conocido como interfono, el predecesor de los porteros automáticos de hoy en día. El invento utilizaba la tecnología telefónica para comunicar distintas oficinas de un mismo edificio. Su popularidad fue incrementándose durante los primeros años del siglo XX y se fue distanciando del teléfono en su forma y su utilidad.

En la década de 1950 fue cuando comenzaron a aparecer los primeros porteros automáticos a precios asequibles para el consumidor medio, permitiendo su instalación en viviendas particulares y especialmente en bloques de pisos. En ese momento comenzó a convertirse en parte de la vida cotidiana de muchas personas.

A España los porteros automáticos llegaron algo más tarde, durante los años 60, y lo hicieron de la mano de Fernando Maestre. Durante la década siguiente, debido a la construcción de grandes bloques de pisos en muchas zonas del país, el invento llegó a ser muy popular y sus ventas crecieron exponencialmente.

Desde la década de 1980, cuando se introdujo el primer videoportero, hasta hoy en día, se han ido introduciendo multitud de innovaciones a estos comunicadores. Cada vez existen más porteros automáticos que funcionan de forma inalámbrica o que incorporan elementos digitales.

En la actualidad, como decíamos al principio, existen todo tipo de modelos, con un sinfín de funcionalidades y con costes para todos los bolsillos. Si estás pensando en instalar un portero automático y quieres informarte mejor, en Antenas Parisat estaremos encantados de asesorarte.